Accidentes En las Piscinas Ahogamiento en la Infancia

Jugar en el agua puede ser muy divertido para nuestros niños, pero a la misma vez puede convertirse en algo sumamente peligroso. Un niño pequeño se puede ahogar en tan sólo 2 pulgadas de agua. ¿Cuánto es esto? Imagínate que se quedan dos dedos de agua en el cubo que usaste para lavar el auto.

Pues sí, aún con esa pequeña cantidad de agua, los niños se sienten atraídos y esto los pone en peligro. Los objetos y lugares con agua, inodoros, bañeras o piscinas, entre otros, son bien atractivos para los niños, por lo que necesitan supervisión constante.

¿Sabías que en el año 2006, 1,600 niños fueron tratados en salas de emergencia por lesiones relacionadas a ahogamiento? Entre las lesiones no intencionales, el ahogamiento se ha mantenido como la segunda causa de muerte en los niños menores de cinco años.

Puerto Rico, al ser una isla y estar rodeada de agua promueve que los niños estén expuestos a estas lesiones desde una temprana edad. Sabemos que las lesiones relacionadas al ahogamiento NO son accidentes, porque las mismas se pueden prevenir. Si aprendemos cómo proteger a nuestros niños y cómo debe ser una supervisión adecuada, evitaremos que surjan estas tragedias.

La mayoría de las muertes infantiles por ahogamiento suceden cuando los padres o las personas a cargo del cuidado de los niños se distraen por contestar el teléfono, el timbre de la puerta o por las tareas domésticas. Los niños se sumergen en las piscinas de forma rápida y silenciosa, y la mayoría de las víctimas de ahogamiento fueron perdidas de vista en menos de 5 minutos.

Tener siempre al niño Al alcance de tu mano, significa que un adulto debe estar a una distancia que pueda tocar al niño en el momento que sea necesario. La supervisión por un adolescente o la presencia de un salvavidas, NUNCA puede sustituir el que estés al alcance de la mano.

A veces pensamos que los niños están más seguros si tomaron clases de natación, pero esto no es cierto. Las clases de natación pueden parecer como una forma simple de prevenir el ahogamiento, pero la Academia Americana de Pediatría advierte que estas clases para los niños pueden dar a los padres un falso sentido de seguridad.

Aunque hay muchos cursos de natación disponibles, no es recomendable que se tomen antes de los 4 años. No es hasta los 4 años que su niño desarrolla los reflejos y destrezas psicomotoras que necesita para poder defenderse dentro del agua.

Reglas a seguir en el área de la piscina:

1 – Nunca se debe correr en el borde de la piscina.
2 – Quite todos los juguetes de la piscina para que el niño no tenga la tentación de ir a buscarlos.
3 – Después de usar la piscina inflable (plástico), siempre hay que vaciarla y guardarla.
4 – No permita que el niño utilice el trampolín en una piscina que no cuenta con las condiciones apropiadas.
5 – No permita el uso de juguetes de montar (flotadores, triciclos, bicicletas) cerca de las piscinas.
6 – Mantenga los aparatos eléctricos lejos de la piscina para evitar descargas eléctricas.
7- Tenga un teléfono y equipo de rescate cerca de la piscina para utilizarlo en caso de emergencias.
8 – Cualquier persona vigilando a un niño alrededor de una piscina debe aprender reanimación cardiopulmonar (CPR) y ser capaz de rescatarlo en caso de emergencia.
Trágicamente, muchos niños menores de cinco años se ahogan en las piscinas de sus propias casas. Es por esto que debemos aprender cómo asegurarlas.

Las piscinas deben tener una verja de 4 pies de alto que rodee todos sus bordes y no incluir la pared de la casa como uno de ellos. La verja debe poseer un portón que cierre sólo, hacia afuera y que separe la piscina del resto de la casa. Esto va a prevenir que el niño tenga acceso a la piscina cuando no haya un adulto a su lado.

La supervisión de un adulto es la estrategia de prevención más segura y efectiva, por eso recuerda que tus niños deben estar SIEMPRE, AL ALCANCE DE TU MANO.

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